viernes, 7 de febrero de 2014

ALUD NEGRO: EL NUEVO MONSTRUO




Andrés Ruiz cambia de piel y crea un nuevo monstruo inorgánico, grave y oscuro: Alud Negro. Junto a César Borra, en bajo, y Matías Mielniczuk, en programaciones y teclados, la banda recorre paisaje oníricos que se ajustan, desde lo lírico, a los tiempos de Tolkien mientras coquetean con todo el post punk que haya cerca desde lo musical.
De la canción experimental de Amuleto (2005) a la canción perfecta en Un Santo Nuevo (2012), Ruiz atravesó varias mutaciones. Trabajó un formato de canción más esquiva, se puso oscuro, luego dejó ropajes y cuando parecía consolidar una propuesta cercana a la canción pop, decidió barajar y dar de nuevo. O no tanto…
Uno de los aspectos más interesantes de Alud Negro es la trama que propone la canción. A partir de una serie de beats que como puntadas ponen a correr la máquina, los sintetizadores se entrelazan entre sí y van abriendo paso a la melodía. Más tarde, una voz que parece haber encontrado su lugar en el mundo hace el resto. Todo en ese camino parece fluir plácidamente, un viaje en auto por la ruta en el campo, un campo en blanco y negro. Sobrevuela, en buena parte del disco, algunos lazos con Los Encargados, aquel puntapié inicial de Daniel Melero (el paisaje de “Cofre” parece arrancado de Silencio, la primer placa de la banda).
Al mismo tiempo, y si de oscuridad se trata, al momento de la entrevista Andrés se encontraba haciendo una gira por Europa del Este: Holanda, Lituania, Letonia, Finlandia y Rusia los países elegidos. Desde aquella tundra, via correo electrónico, las respuestas de un músico que siempre se está moviéndose de lugar.






viernes, 31 de enero de 2014

THE VELVET UNDERGROUND: EL LIBRO DE LAS PERVERSIONES







No es difícil imaginar a Lou Reed y John Cale en 1965 echándole un vistazo a The Velvet Underground antes de que decidieran llamar así al grupo en el que ambos estaban por aquel entonces. El interés por lo que contaban aquellas páginas debió de ser inmediato porque, aunque durante años se ha dicho que este libro era un novela semipornográfica, la realidad resulta mucho más sabrosa aún. The Velvet Underground era un ensayo realizado bajo una coartada periodística, a través del cual Micahel Leigh descubría, entre perplejo y asqueado, todo unsubmundo de relaciones sexuales practicadas en secreto por miembros de la feliz clase media americana de principios de la década de los 60. Un entramado que conforma ese terciopelo subterráneo al que hace referencia el título. Evitando ser explícito, pero dirigiendo el texto siempre hacia el morbo, el autor nos muestra cómo, en la Norteamérica de 1963, tan solo un poco antes de que la sexualidad fuera objeto de una revolución, el vecino y la vecina de la puerta de al lado ponen en práctica sus fantasías sexuales. Quizá fue por el tono ambiguo con el que Leigh va explicando sus descubrimientos, que Lou Reed se refirió a él como “el libro guarro más divertido que he leído nunca”.





Leyéndolo, Reed debió sentir que todo aquel inframundo documentado por Leigh (que no deja de insistir en el texto que él no es médico, que solo es un cronista) formaba parte del tejido humano que iba a formar parte de sus letras. Los personajes reales que aparecían en el ensayo podrían ser, por ejemplo, los protagonistas de "Venus In Furs", que ya estaba escrita cuando el libro llegó a manos del músico. No obstante, así como Reed nunca juzgó a sus personajes, y se limitó a revestirlos con poesía y mostrárselos al mundo, la posición de Leigh es muy diferente. Su libro nació por azar, al ver un anuncio en una revista que hablaba de un “club para gente poco convencional” interesada en intercambiar información sobre“cosas extrañas””. Tras escribir a la dirección señalada, la contestación que recibió le convenció de que aquella no era una asociación que buscara intercambiar fotos de países exóticos sino otra cosa. Decidió seguir adelante y poco después recibía la carta de un matrimonio que buscaba intercambiar relaciones sexuales con otras parejas. Seis meses después acumulaba más de 500 ofertas. Esto, que hoy podría producir risa dada la facilidad con la que pueden establecerse contactos sexuales a través de internet, escandalizaba en una época en la que los tabúes sexuales eran mucho más poderosos.















The Velvet Underground nos muestra a dominadoras que humillan a sus maridos, de maridos que contemplan con placer cómo su mujer se acuesta con otros hombres o mujeres y de parejas que participan en orgías. Le descubre al lector lo que es un dildo y cuáles son sus utilidades, así como las de una gran variedad de fetiches. Relata contactos personales y epistolares como el que mantuvo su autor con la organización The Homosexuals of the World que aboga por la homosexualidad como alternativa para frenar la reproducción. Y revela también que existen instantáneas de hombres y mujeres que se dejan fotografiar practicando sexo, y mujeres que lo hacen con sus perros y… Con un tono que juega a confundir ética y moral, el autor describe un panorama que le lleva a definir el texto como “informe sobre la decadencia moral”. Leigh jamás pudo imaginar que, por culpa de un grupo de rock & roll ruidoso que decidió llamarse como su libro, esa decadencia moral iba a propagarse todavía más. Fue Tony Conrad, uno de los cineastas y músicos de vanguardia que tocó con Reed y Cale entre 1964 y 1965, quien encontró un ejemplar del libro en una calle del Bowery y lo llevó al loft que compartía con ellos. También hay una versión que dice que fue Angus McLise, primer batería del grupo, quien dejó una copia en la casa de Ludlow Street. Sterling Morrison declaró años más tarde que lo que les empujó a coger el nombre fue el hecho de que incluía la palabra underground, un término con el que el grupo estaba muy familiarizado gracias a sus actuaciones en pases de películas de vanguardia.
















El libro fue publicado en Inglaterra en 1967 con la misma portada pero con el título Bizarre Sex Underground (Anihilation Press, rama literaria de Creation, lo reeditaría en 1991 con su título original). Un año más tarde vio la luz su continuación, The Velvet Underground Revisited, pero es muy probable que Leigh nunca llegara a conocer el calado que tuvo su obra. Según explicó Reed en una entrevista en 1968, antes de dar un concierto en Filadelfia el grupo se enteró de que la hija del autor estaba entre el público. La buscaron para pedirle que su padre les firmara su ejemplar y ella, indignada, les contestó que había fallecido recientemente a causa de un cáncer.






Fuente: Nada especial, el nuevo blog del inmenso Rafa Cervera.

viernes, 11 de octubre de 2013



El lunes 30 de Septiembre tuve una sesión de Reiki con una mujer que conozco de mi pueblo natal. Al final de nuestro encuentro, le pregunté si alguna vez había tenido alguna clase de experiencia extraña que involucrara búhos.

Le pregunté: “¿Viste algún búho recientemente?”

Me dijo, “Es curioso que me lo preguntes. Mi novio y yo vimos anoche una lechuza realmente gigante; fue algo increíble.”

Me explicó que habían visto una inmensa lechuza con cuernos que iba volando a su lado, desde un poste de alambrado hacia una rama, al tiempo que ella atravesaba un camino rural. Pasó zumbando junto a ella, volando muy bajo para luego posarse en el suelo del otro lado del camino. Desde ahí, dice, siempre se mantuvo en frente de ellos en todo lo que duró el paseo. Se iba moviendo muy lento, volando siempre muy cerca del suelo, como si los siguiera.

Calmadamente le dije, “Era yo. Ese búho tiene que ver con esto, con nosotros estando acá en este momento.”

Coincidió conmigo.

Esa misma noche me mandó un email donde me contaba que había vuelto a ver una lechuza después de nustra sesión. Lo describió como un gigantesco búho gris, estaba en el mismo lugar de su experiencia anterior, y se le “apareció” justo en el momento en que ella pensaba que le gustaría materializar un elefante.

martes, 24 de septiembre de 2013

OK. El blog sigue en suspenso mientras dedico más y más tiempo a mis tareas de baby sitter de mi hija.

Si alguien de casualidad pasa por acá, les recomiendo estar atentos a esto: Piso 24.

Piso 24 es un programa de culto en la Ciudad de Córdoba. Lleva 24 años en el aire y yo estuve entre sus primeros oyentes. Desde el ’89, cuando leía cuentos y pasaba canciones de “Conga”, de El Corte y de Don Cornelio. Ahora, después de tantos años de no escucharlo, ya nuestros caminos se abrieron. Yo volví al camino de la canción y las filigranas psicodélicas, y el programa hoy es casi todo dubstep. Sigue estando bueno, aunque escuchar una hora y media de dubstep me cansa un poco. Pero para obtener información sobre esas cosas no hay nada igual. 
En el podcast que está disponible ahora hay un bloque con música del sello M.U.D. (Macabre Unit Digital). Es algo realmente oscuro y conmovedor, que recomiendo a todos.


jueves, 23 de mayo de 2013


De luto las flores in your head, el surco Elektra y los soñadores de Venice Beach. De luto Iggy, Copola, Oliver Stone, Ian  Atsbury y demás perros de la guerra. De luto en Polonia, en Los Angeles y en Alfa Centauri. De luto los psicodélicos y los intelectuales. De luto las artes, los versos y las teclas. Llora el Vox Continental. De luto el jodido rock y sus meandros. De luto ATumbaAbierta. Por Manzarek. Portador de las llaves que abren puertas a otros mundos. Atmósferas y territorios sonoros que invernarán en la órbita de un vinilo por toda la eternidad.

Fuente: A TUMBA ABIERTA

Y de luto el Mall Musical, también.

jueves, 9 de mayo de 2013



Siempre me gustaron las antigüedades y las tecnologías olvidadas.
Así nace esta idea tan retro de iniciar un blog en pleno 2013.
¿Por qué un blog y no una cuenta de twitter? Porque soy un escritor frustrado y cuando cuento algo me gusta hacerla larga.
La idea es que esto sea un simple registro de cosas que pasan por un cerebro (el mío, que no es nada del otro mundo; no se hagan ilusiones), sean procedentes de ahí mismo o del exterior. Vinculado todo con mi esfera de intereses, un vago ámbito que va desde la música y la literatura hasta las conversaciones que puedan impresionarme en el día. Todo lo que tome prestado, prometo, será con citación de fuente. Y las pocas ideas originales que pasen por acá serán apenas tiros de práctica, gimnasia procedimental.
Seguramente los textos propios –si es que vienen- tendrán un carácter mucho más personal y autorreferencial del que pueda interesar a cualquier persona que no sea yo. Si pinta alguna vez algún lector, le pediría que, en caso de aburrirse, se sienta libre de abandonar la lectura, sin necesidad de escribir comments del tipo “¿Y a quién carajo le importa?” o similares.
Cualquier otro comentario o aporte por esa vía será bienvenido.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!

(Bien, aquí estamos de nuevo).